Muchos de vosotros me preguntáis muchas veces que podéis desayunar, pues bien, para una de mis primeras recetas en la web os traigo uno de mis desayunos favoritos. Aunque mirándolo bien, podríamos usarlo como merienda, o incluso como postre.

Sin embargo, me gustaría señalar que desayunar no es absolutamente imprescindible; si cuando te levantas no tienes nada de hambre y solo te entra un café con leche con galletas, mejor no desayunes. Las galletas, por mucho que nos hayan hecho, no son para nada saludables. Eso sí, si no desayunas, tu siguiente comida debe estar basada en comida real, debe ser una comida saludable. Da igual la hora, lo importante es elegir bien los alimentos.

Y después de esta larga introducción, vamos de lleno con la receta.

Ingredientes:

Un yogur natural sin azúcar añadido

Un plátano

Un puñado de frambuesas y arándanos

Un puñado de avellanas

 

Procedimiento:

Tan sencillo que da hasta vergüenza explicarlo: ponemos el yogur natural en un bol, añadimos el plátano cortado en rodajas, las frambuesas y arándanos, colocamos las avellanas por encima, y ¡a disfrutar!

Como habéis visto, es una receta la mar de sencilla, pero que nos va aportar una buena cantidad de vitaminas y minerales.

Las frambuesas son ricas en vitamina C y antioxidantes, como flavonoides y ácido elágico. Además, nos aportarán una interesante cantidad de fibra.

El plátano es bien conocido por ser fuente de magnesio (alrededor de 27 mg. en 100 g.), pero también es una buena fuente de vitamina B6, aportándonos aproximadamente 0,367 mg., lo que equivaldría al 28% de las cantidades diarias recomendadas.

Los arándanos son otra buena fuente de vitamina C, pero también de vitamina K (19,3 µg en 100 g., alrededor del 18% de las CDR).

Para terminar, un puñado de avellanas (unos 30 g.) nos aportará casi el 50% de las cantidades diarias recomendadas de vitamina E, unos 7,5 mg. Además, es una buena fuente de calcio y alta en proteínas y ácidos grasos monoinsaturados.

Y por último, quería dejar para el final al yogur natural. Es importante señalar que el yogur debe ser natural y sin azúcar añadido. Un yogur natural tiene básicamente 2 ingredientes: leche entera y fermentos lácticos. Si un yogur tiene más de 3 ingredientes, ya no es un yogur, es un producto lácteo. Otro de los mitos arraigados en nutrición es la necesidad de tomar lácteos diariamente, sin embargo, al igual que el desayuno, no son imprescindibles. Si te gustan y te sientan bien, cómelos, intentando elegir lácteos de calidad y fermentados como yogur, queso o kéfir.  Un plus añadido si proceden de vacas que pastan pasto, tu salud y el medio ambiente te lo agradeceran. Carlos Martín, miembro de Dietética sin patrocinadores lo explica muy bien en el blog de Fitness RevolucionarioSi te sientan mal o no te gustan, hay otras opciones igual de saludables.  

yogur natural de vacas que pastan pasto

yogur natural de vacas de pasto

 

Valor nutricional total de la receta:

  • Energía: 420 Kcal.
  • Proteínas: 11 g.
  • Grasas: 22,7 g.
  • Hidratos de carbono: 42,6 g.
  • Fibra: 11,8 g.
  • Calcio: 260 mg. (26% CDR).
  • Magnesio: 141,8 mg. (34% CDR).
  • Fósforo: 264 mg. (38% CDR).
  • Vitamina E: 8,2 mg. (55% CDR).
  • Vitamina B6: 0,7 mg. (54% CDR).
  • Vitamina C: 46,1 µg. (51% CDR).

 

Variantes de la receta:

Ni que decir que le podemos añadir las frutas y frutos secos que más nos gusten. Probar a mezclar manzana, pera y pistachos: una delicia.

Incluso, podemos usar esta receta como “batido post-entreno“, simplemente añádele proteína whey sin sabor al yogur natural y mezcla bien.

Espero que os haya gustado esta receta y sigáis disfrutando de la comida saludable.

¡Qué aproveche!

yogur frambuesas

El resultado final